Nuestro espíritu emprendedor, adelantado a la época, nos hizo crear Word Works S.L., empresa familiar cuyos valores están basados en la cooperación a través del compromiso, la rapidez y la tecnología.

Carmen Yates y Luis Mª Revilla – Socios fundadores

Empresa humana

Nuestra empresa es su experiencia, sus procedimientos, sus éxitos y sus fracasos; pero es, antes que nada, su equipo humano. Las gestoras de proyectos, el ingeniero de localización, la financiera o el equipo comercial son solo una parte de nuestros colegas, a quienes confiamos nuestro tesoro más preciado: nuestros clientes.

Capítulo aparte y de vital importancia son nuestros colaboradores externos. Llevamos casi 30 años cultivando relaciones con grandes profesionales de la traducción en todo el mundo. Esto hace que hoy en día contemos con una extensa red de más de 700 traductores, intérpretes, revisores, correctores de estilo, maquetadores e ingenieros lingüísticos desde y hacia casi cualquier idioma y en cualquier parte del mundo.

Carmen Yates Martínez y Luis Mª Revilla Alayza

SOCIOS FUNDADORES

En el momento de crear Word Works S.L. fuimos dos y a su vez uno, teníamos un proyecto en común y pusimos a trabajar nuestros talentos. El proyecto adquirió vida propia, casi sin darnos cuenta, obedeciendo al poeta: «Haciendo camino al andar».

Esa andadura ha superado ya sus bodas de plata y no piensa detenerse, porque ese equipo, que nació desde un teclado de máquina de escribir, sigue siendo uno y seguimos siendo todos.

Socios Fundadores Word Works

Trilce y Eva Revilla Yates

EQUIPO DIRECTIVO

Aunque iniciamos nuestra andadura en Word Works en momentos muy diferentes, esta empresa siempre ha sido parte de nuestra vida. Hemos crecido a la vez que Word Works, y ahora somos parte activa de la empresa y trabajamos para llevarla al siguiente nivel.

Nuestra visión de liderazgo pasa por involucrar a quienes nos acompañan en este proyecto. El éxito de una empresa familiar como esta depende del trabajo en equipo, y para nosotras es muy importante que cada miembro del equipo se sienta respaldado, escuchado y animado. De este modo todos contribuimos al éxito empresarial y, en nuestro caso particular, tenemos la motivación extra de saber que estamos contribuyendo a nuestro propio legado familiar.

Gracias por confiar en nuestro equipo; en definitiva, gracias por confiar en nuestra familia.