Bien, esta semana es el turno de nuestro Ingeniero de localización: sin él no habría sido posible nuestra reciente certificación de calidad en traducción automática. Hablamos de Massimiliano Pellegrino.

Massi cuenta con una extensa carrera en localización de software, tanto en España como en su Italia natal. Ha trabajado con equipos de localización y herramientas de traducción de muy distinta índole y, hoy en día, está especializado en Trados Studio y sus diferentes aplicaciones y mejoras en la gestión de proyectos y la traducción, algo que nuestro equipo de Producción agradece mucho.

La traducción automática ha estado entre nuestros objetivos empresariales durante años y ha sido con Massi con quien por fin —bajo las órdenes de nuestra CEO, Carmen Yates, que siempre apuesta fuerte por la tecnología— hemos implantado el uso de motores de traducción automática basados en redes neuronales e inteligencia artificial.

Gracias a su labor, hemos podido ser pioneros de nuevo: somos la primera empresa española en obtener la certificación ISO de traducción automática: la ISO 18587:2017.

Volviendo a Massi: es un gran profesional, proactivo, atento, con un gran sentido del humor y mucha paciencia y es, ante todo, un gran compañero. Su integración con el resto del equipo fue inmediata y es un placer contar con alguien de su experiencia (y su elegancia) en nuestras filas. ¡A por el Ferrari, Massi!

Llevas en Word Works desde septiembre de 2016. La empresa ha cambiado mucho desde entonces… ¿Cuál es tu primer recuerdo?

Mi primer recuerdo se remonta a la primera vez que pisé la oficina, a finales de agosto de 2016, cuando tuve la entrevista con los fundadores de la empresa: Carmen, con su carisma y simpatía, y Luis, del que me llamó la atención su «ojo clínico». Recuerdo la larga charla que mantuve con ellos y una cálida sensación de bienestar y familiaridad, entre otras cosas.
Al cabo de unos días empecé a trabajar: conocí a Trilce, a Eva y a todo el equipo (más compañeras que compañeros, cosa común en la profesión) y me sumergí con naturalidad en la nueva realidad: ¡Esa primera sensación de bienestar y familiaridad nunca ha desaparecido!

Recuerdo que mi primer reto fue ocuparme de la localización de un sitio web desarrollado en WordPress: ¡tuve que ponerme al día en ese aspecto rápidamente!

Ya sabemos que el equipo de Word Works es su mayor valor. Tú eres el Ingeniero de localización en el equipo de Producción.

¿Cómo es tu día a día? ¿Qué hizo que te convirtieras en un Wordworker?

Mi trabajo consiste en ocuparme de todos los aspectos técnicos que entran en juego en los procesos de traducción. Mi día a día es muy variado y es de todo menos aburrido: hace falta preparación, experiencia, fantasía y una cierta dosis de practicidad (me considero «result-oriented»). Mi trabajo también me gusta porque, al fin y al cabo, es una mezcla (desde mi punto de vista, genial) entre tecnología, atención al detalle, una cierta artesanía, el placer de manejar un número considerable de idiomas diferentes con sus diferentes codificaciones a nivel informático, satisfacción al preparar de manera óptima los proyectos para la traducción o para la entrega final a los clientes… ¡y un largo etcétera!

A menudo se presentan nuevos retos, nuevos problemas, nuevas dificultades y se buscan nuevas soluciones: se trata de un trabajo donde no se deja de aprender nunca. Y esto es lo que lo hace bonito.

Me siento Wordworker cada vez que mis compañeras y compañeros me piden colaboración, ayuda, consejos o simplemente se acercan a mi mesa para una charla rápida. Me encanta que sepan que pueden contar conmigo, al mismo tiempo que yo sé que puedo contar con ellos siempre. Me siento Wordworker cada vez (y pasa a menudo) que nos reunimos para desayunar juntos: cuando hay una nueva incorporación a la plantilla, para celebrar algún cumpleaños o sencillamente porque nos apetece. Me siento Wordworker, en definitiva, cuando cada día de camino a la oficina (y sobre todo cuando no hay atascos en la carretera…) pienso: «¡Hoy será un buen día!».

Profesionalidad, compañerismo y buen ambiente son los factores que destacan en Word Works.

Y ahora, la pregunta seria: ¿qué personaje de ficción te representa y por qué?
No sé si me representa, pero siempre he tenido simpatía por… Bond, James Bond, el agente 007, con licencia para matar. Siempre he tenido un destacado sentido del deber y una probada profesionalidad, pero siempre mezclados con sano pragmatismo y una buena dosis de ironía, incluso conmigo mismo. Sin olvidar, of course, que el dry martini (mezclado, no agitado) es mi cóctel preferido.