Joana se incorporó al equipo de Word Works como gestora de proyectos hacia fines de 2016. Desde entonces, no ha parado de crecer y hacernos crecer. ¿Será, tal vez, porque es la compañera más alta del equipo? ¡Nunca se sabe!…

En realidad, fichamos a Joana por su experiencia en gestión de proyectos y por la gran disposición que demostró durante su entrevista. Había pasado por grandes empresas del sector y todas sus referencias eran impecables. Lo que no sabíamos era que, además de toda esa experiencia y profesionalidad, traíamos a casa a alguien con tan alto valor humano, tantísima integridad… ¡Y tan friki! Su colección de merchandising de Star Wars no tiene parangón, ¡y la de Harry Potter no se queda atrás!

Tras varios años en Producción, donde siempre brilló por su impecable gestión y su capacidad de trabajo bajo presión, nos pidió nuevos retos y no pudimos negarnos. Hoy en día está a cargo de los presupuestos y, con ello, de las cuentas relacionadas. Es quien se pregunta qué más podemos hacer por nuestros clientes y qué nos hace más proactivos como empresa.

El trabajo que realiza Joana hoy en día refuerza no solo nuestra área comercial sino a nuestro equipo de Producción: los presupuestos se preparan con más mimo que nunca y los tiempos de respuesta de los clientes nunca fueron mejores. ¡Todas salimos ganando!

Llevas en Word Works desde octubre de 2016. La empresa ha cambiado mucho desde entonces… ¿Cuál es tu primer recuerdo?

El día que vine a hacer la entrevista me abrió la puerta una chica muy joven, vestida como para ir al gimnasio, pero con una actitud muy seria y profesional. Este contraste me resultó chocante, y lo primero que me llamó la atención fue que sentí que me encontraba un lugar desenfadado y serio a la vez. Resultó ser una primera impresión bastante acertada: en Word Works nos divertimos trabajando juntos y nos tomamos muy en serio lo que hacemos.

También me resultó muy llamativa la juventud no solo de la persona que me abrió la puerta, sino la del equipo en general. Me parecía un rasgo muy positivo porque, aunque había gente de edades muy diferentes, la mayoría no llegaban a los 30: se notaba a primera vista que el equipo estaba muy cohesionado y que funcionaba muy bien. Nada más entrar por la puerta respirabas un ambiente de trabajo agradable, con mucho compañerismo. Para mí, ese tipo de relación laboral es fundamental para poder hacer tu trabajo de la mejor manera posible.

Ya sabemos que, para Word Works, su equipo humano es su mayor valor. Ahora tú eres responsable de Cuentas (Key Account Manager) en el equipo de Ventas. ¿Cómo es tu día a día? ¿Qué hizo que te convirtieras en una Wordworker?

Ahora mismo, de forma muy resumida, mi día a día consiste en preparar presupuestos y hablar con clientes. El tiempo que he pasado gestionando me ha permitido conocer más a fondo a nuestros clientes e intento entender lo que necesitan en cada momento y ofrecerles las soluciones más adecuadas para cada situación.

Creo que el momento en el que me convertí en Wordworker fue la fiesta del 25º aniversario de la empresa, que se hizo unas semanas después de que me incorporara. Fue un evento espectacular: primero todo el equipo de Word Works participó en un team building muy chulo en el que jugamos con construcciones de Lego (entre otras cosas); esa parte la disfruté como una niña porque jugué mucho a los Lego de pequeña… y porque parte de la colección friki que han mencionado antes es de Lego, precisamente, así que le tengo un cariño especial. Después del team building hubo una fiesta con clientes y traductores que me sirvió para conocer a mucha gente y, sobre todo, para conocer mejor a mis compañeros y crear amistad con ellos.

Y ahora, la pregunta seria: ¿qué personaje de ficción te representa y por qué?

Pues te diría que soy un poquito (o un muchito) Sheldon Cooper, de la serie The Big Bang Theory… Soy muy puntillosa con los detalles: me gusta que cada cosa esté en su sitio y tenga lógica; mi escritorio y mi agenda pueden dar testimonio del código de colores y el orden que necesito para hacer las cosas a gusto.

Eso sí, las relaciones sociales las llevo bien y no me cuesta entender la ironía.