A principios del pasado mes de junio, con las oficinas cerradas y todo el equipo teletrabajando desde marzo, concluimos con éxito nuestra última auditoría externa, que llevó a cabo la empresa auditora Adok.

En esta ocasión, no se trataba únicamente de renovar la doble certificación de calidad que ostentan la gran mayoría de las agencias de traducción serias del mundo —la ISO 9001:2015 y la ISO 17100:2015—, sino que apostábamos de nuevo por la excelencia al ser la primera agencia traducción española en obtener una nueva certificación: la ISO 18587:2017, específica para procesos de traducción automática.

Además de felicitar a todo nuestro equipo por haber superado esta difícil auditoría externa, en este artículo queremos compartir información sobre las implicaciones que tienen las normas de calidad específicas para el sector de la traducción y en qué se benefician de ellas nuestros clientes y colaboradores.

Un poco de historia

Cuando en 1998 uno de nuestros fundadores—Luis M.ª Revilla Alayza— compartió con su mujer —nuestra CEO y socia fundadora, Carmen Yates Martínez— su deseo de obtener la certificación ISO 9002, Carmen pensó que no merecía la pena e intentó convencerle de «no meternos en ese lío». Luis no se dejó amedrentar y guio a la empresa, no solo en su primera auditoría, obtenida el 7 de julio de 1999, sino durante muchas más renovaciones en años posteriores.

Gracias a la visión de Luis y a su compromiso personal por la excelencia y la calidad, Word Works, tal y como se menciona en nuestra web —y de lo que todo el equipo se enorgullece— fue la primera agencia de traducción de nuestro país, y una de las primerísimas de Europa, en obtener una certificación ISO.

Tras esa primera 9002, llegó su transformación a ISO 9001. Después de eso vendría la primera norma europea de calidad específica para agencias de traducción: la UNE-EN 15038, reemplazada años después por la norma ISO 17100:2015. Word Works ha pasado por todas ellas (¡muchas gracias, Luis! Sin ti esto no habría sido posible).

Normas específicas de traducción

Aunque, dependiendo de las diferentes especialidades de cada agencia de traducción, cada una se certifica en su cuota diferente, la norma de calidad que define nuestro sector es la ISO 17100:2015.

Esta norma obliga a todas las agencias de traducción serias a seguir procesos de trabajo muy específicos, a documentar estos procesos de forma muy concreta, a emplear siempre a traductores y revisores profesionales y a llevar a cabo una extensa evaluación continua de proveedores, acreedores y clientes.

Algo importante a destacar de esta norma de calidad es que una traducción se considera traducción certificada ISO 17100 siempre que:

  1. Haya sido traducida por un profesional titulado y con una amplia experiencia (cuyo mínimo se fija en cinco años).
  2. Haya sido revisada por un segundo profesional que tenga por lo menos la misma experiencia que el primero.
    Si el proceso de trabajo no cuenta con dos profesionales, traductor y revisor, la traducción no se considerará certificada por la ISO 17100.

Añadida a esta, y para certificar el correcto uso de la tecnología aplicada a la traducción, tenemos la ISO 18587:2017. Esta norma es bastante reciente, tanto que ni siquiera ha sido publicada en español, por lo que su certificación en España es bastante desconocida.

Se trata de la norma para posedición de textos traducidos por motores de traducción automática, preferentemente profesionales.
Esta norma exige niveles de experiencia altos a los poseditores y busca procedimientos específicos para labores de posedición en los que se documente el uso correcto de la tecnología.

La guinda de estas dos normas —por lo menos en el caso de Word Works— es la ISO 9001:2015. Esta norma de calidad, aunque genérica, sirve para documentar todos los cimientos de la empresa: objetivos, fortalezas, debilidades, mediciones de diferente índole, etc. Además de esto, garantiza que se lleva a cabo regularmente una medición de la satisfacción de los clientes.

La combinación de las tres normas busca dar una mayor garantía a aquellas empresas que aún no nos conocen. Es un «¡Hey, tranquilo! Alguien que no nos conoce de nada avala nuestros procesos y dice que aquí las cosas se hacen bien». Es una prueba fehaciente de que casi 30 años de procesos de trabajo funcionan. Contamos con la confianza y el compromiso de clientes y proveedores y las certificaciones ISO como prueba objetiva de nuestro duro trabajo.

Conclusiones

Con esta entrada hemos querido cumplir los siguientes tres objetivos, todos ellos relacionados entre sí:

  1. Agradecimiento: por una parte, a nuestro estupendo equipo y, por otra, a uno de nuestros socios fundadores, Luis María Revilla Alayza, por su compromiso, en ambos casos, por la calidad y la excelencia, y por hacer posible el llegar hasta aquí. De corazón:¡Gracias!
  2. Información: a nuestros clientes o a cualquier persona interesada en nuestro sector sobre 3 normas de calidad muy relevantes a tener en cuenta y en las que, hoy en día, nos consideramos experimentadas ya.
  3. Compromiso: con estas normas renovamos nuestro compromiso tanto con nuestros clientes como con nuestros colaboradores, internos y externos. Nuestro compromiso por seguir haciendo las cosas bien y seguir avanzando. De la mano.

¡Muchas gracias!